Tipos de jugadores de póker según su perfil

Habitualmente, usted se encontrará con determinados tipos de jugadores de póker al jugar en Internet. Es muy positivo que sepa algo sobre todos ellos. Obviamente, se trata de estereotipos y todo el mundo es diferente, pero si consigue reconocer de antemano a alguno de los principales estilos de jugadores, gozará de una ventaja considerable.

El maníaco (maniac): a los maníacos les encanta jugar y apostar y subirán la apuesta casi con cualquier combinación, buena o mala, de cartas ocultas. Pueden estar confiados, pueden estar un poco locos, pero lo que a ellos les gusta es apostar, apostar y apostar. Al final, parece que están más pendientes de intimidar a la gente para que pasen que de jugar pacientemente y de forma inteligente al póker.

Si usted se enfrenta a este tipo de jugador, procure tener una buena mano, ya que el maníaco no parará de subir su apuesta, da igual lo que tenga. Recuerde también que de vez en cuando los maníacos pueden tener también buenas manos, así que tenga cuidado al enfrentarse a ellos.

La roca (rock): este tipo de jugador apenas interviene en la partida, dado que siempre está pasando hasta obtener una mano invencible. Entonces, quizás se decida a apostar. Siempre tiene miedo a equivocarse y tiende a pensar que su oponente pueda tener una mano mejor que la suya.

Las rocas son unos rivales muy fáciles de jugar, ya que no entran a ninguna mano. Si les presiona al máximo, siempre buscarán una razón para desechar sus cartas. Eso sí, tenga cuidado si la roca despierta de su letargo y empieza a subir sus apuestas. Lo más probable es que tenga una mano excelente.

El pez (fish): este tipo de jugador suele ser bastante malo. Suele entrar a cada mano y ver la apuesta en el River, rezando para que salga milagrosamente la carta que le hace falta. No son lo suficientemente pacientes para esperar a que salgan buenas manos y suelen igualar las apuestas sin criterio, aunque apenas tengan opciones de ganar.

Para ganar al pez, juegue un estilo de juego reservado, pero agresivo. De vez en cuando le sacarán de quicio si obtienen la carta milagrosa que necesitan, pero a largo plazo, ellos le quitarán muchos menos dólares que usted a ellos.

El profesional (pro): este jugador es paciente y espera a tener una buena mano inicial. Si obtiene una buena mano, el profesional juega duro, apostando siempre y dominando con autoridad la acción. Su juego es agresivo, pero selectivo, presionando cuando tiene un punto de fortaleza y tirando las cartas cuando no tiene opciones.